La piel negra, estirada, brillosa, plástica…
sobre el piso muriendo. Los músculos desnudos,
con los poros tragando y escupiendo su propio aire.
Por momentos, en alguna descoordinación, las paredes se hinchan de más,
las aristas parecen quebrarse, los clavos se estiran…
pero la pesadumbre vuelve a materializarse
y a dejar el cemento eléctricamente unido.
October 27, 2009
Paisajes de oficina 03